martes, 18 de junio de 2019

FRIEDRICH AUGUST VON HAYEK


FRIEDRICH AUGUST VON HAYEK 

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


Friedrich August Von Hayek, economista, jurista y filósofo de la Escuela Austríaca. Nace el 8 de mayo de 1899 en Viena y muere el 23 de marzo de 1992 en Friburgo y es enterrado en Viena.

Hayek es el gran teórico social austriaco del siglo XX,  el padre del neoliberalismo, ejerció influencia en la teoría del hombre, de la política, de la economía, del derecho, de la democracia y del fenómeno de la globalización, llegándose consecuentemente a hablar de “la era de Hayek”. Fue discípulo de Friedrich von Wieses y de Ludwig von Mises, y primo de Ludwig Wittgenstein.

Persistente crítico de la economía planificada y del socialismo por constituir un peligro para la libertad del hombre y por conducirlo al totalitarismo. Confesó no haber sido nunca capturado por el socialismo marxista.Participó en la Primera Guerra Mundial, experiencia que le condujo a interesarse por las ciencias sociales.

En 1921 recibe el doctorado en Derecho y en 1923 el doctorado en Política Económica. En 1974 recibe el Premio Nobel de Economía compartido con Gunnar Myrdal y en 1977 la Universidad Francisco Marroquín le honra con un doctorado Honoris Causas por su singular aporte a la libertad individual.

Inicialmente, Hayek fue socialista Fabiano[1], creía en la intervención del Estado para mejorar el orden social. “Pero precisamente fue la lectura de un libro de su maestro Ludwig von Mises, El socialismo, donde hacía una devastadora crítica a esta doctrina, lo que le hizo cambiar de posición y lo convirtió en discípulo suyo”[2]. Más tarde crea sociedades para difundir sus ideas y oponerse al socialismo, como la Mont Pelerin Society, en 1947. Llega a tener enfrentamientos con Keynes cuando realizó críticas a su obra y éste lo replica. También Piero Sraffa critica la obra Precios y producción de Hayek y éste también le responde. Finalmente, por algún tiempo,  deja los temas económicos e incursiona en los temas filosóficos o sociales.

Llegó a escribir más de veinticinco importantes obras en las que reflexiona sobre la economía, la filosofía política, la antropología jurídica y la historia, entre otros. Cabe referir algunas de sus obras: La teoría monetaria y el ciclo económico (1929), Precios y producción (1931), Economía y conocimiento (1936), La teoría pura del capital (1941), El camino de servidumbre (1944), Individualismo y orden económico (1948), La contrarrevolución de la ciencia. Estudios sobre el abuso de la razón (1952), El orden sensorial. Los fundamentos de la psicología teórica (1952), El capitalismo y los historiadores (1954), Los fundamentos de la libertad (1960), Derecho, legislación y libertad ( 1973, 1976, 1979. 3 vols.), La desnacionalización del dinero (1976) y La fatal arrogancia. Los errores del socialismo (1988).

Jorge Vergara Estévez, al explicar la concepción del hombre de F. Hayek manifiesta: “Hayek se inscribe en la tradición clásica que proviene de Platón y Aristóteles de fundar la concepción de la sociedad en una teoría antropológica. El referente principal en la elaboración de su antropología fue el liberalismo inglés del siglo XVII y XVIII, especialmente el de Locke y Smith. Los fundadores del liberalismo ofrecieron una salida a la crisis del Estado y la sociedad absolutista del siglo XVII, elaborando una nueva concepción de la sociedad y la política, en el marco de una "sociedad de relaciones mercantiles desarrolladas" (Macpherson 1970). Ellos consideraban que dicho modelo era el único adecuado, porque correspondía a la verdadera naturaleza del hombre, que habían expuesto en sus escritos, la cual no había podido realizarse durante el régimen absolutista. Hayek reactualiza este proyecto teórico, pues también pretende recrear la sociedad, transformarla radicalmente, de acuerdo con su proyecto que contiene una utopía política y social. Para ello, busca un nuevo fundamento de su teoría de la sociedad, la economía y la política, y cree haberlo encontrado en una nueva concepción del hombre. Esta concepción antropológica está constituida por siete enunciados de alto nivel de abstracción, que sintetizan teorías específicas sobre el hombre. Estas poseen pretensiones de universalidad y son concordantes entre sí. Los tres primeros enunciados responden a la pregunta qué es el hombre, y las cuatro últimos a la pregunta cómo es, es decir, cuáles son sus características principales5. Estos enunciados son: (a) el hombre es un individuo; (b) es un ser evolutivo; (c) es un ser creador de normas y tradiciones; (d) sus normas éticas principales son funcionales a la sociedad de mercado; (e) su racionalidad es limitada; (f) su libertad individual es negativa, y (g) los hombres son naturalmente desiguales”.[3]

Al referirse a La teoría evolucionista sobre el hombre de Hayek, Vergara Estévez manifiesta que ésta se basa en una reconstrucción racional de la historia, que, paradojalmente, recuerda a la realizada por Rousseau, aunque difiere en sus contenidos (1964). Los seres humanos, en su larga etapa tribal, que abarca casi toda la historia de la especie, habrían desarrollado un conjunto de instintos sociales que les permitieron alcanzar una alta cohesión grupal y, basados en la cooperación, pudieron sobrevivir a las amenazas naturales y ambientales. "El hombre existió mucho tiempo en pequeñas bandas de cazadores, que compartían sus alimentos y que mantenían un estricto orden de autoridad en un territorio común y protegido de la banda" (Hayek 1989, p. 184). Rechaza la concepción de los filósofos del siglo XVII, especialmente de Hobbes, que afirmaron que el "hombre natural" era naturalmente egoísta (Hayek 1990, p. 42). "El tipo de coordinación se basaba en los instintos de solidaridad y altruismo. Solo así podían en aquellos tiempos subsistir los miembros de esas pequeñas comunidades humanas: el individuo aislado tenía escasas posibilidades de supervivencia. El primitivo individualismo descrito por Hobbes no pasa de ser un mito" (Ibíd)”.[4]

Según Hayek el hombre tribal era gregario y carecía de libertad, dado que la libertad “es una creación propia de la civilización” y al individuo “no se le reconocía dentro del grupo ningún poder de acción independiente”.




[1] Hayek se apasiona por las tesis de la Sociedad Fabiana, una corriente reformista inglesa, creada por Béatrice y Sidney Webb, que preconizaba una revolución espiritual (Denis Boneau).
[2] Friedrich Hayek. https://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Hayek
[3] Jorge Vergara Estévez, en su artículo “La concepción del Hombre de Friedrich Hayek, Revista de filosofía versión On-line ISSN 0718-4360. Rev. filos. v.65  Santiago  2009. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-43602009000100010. Revista de Filosofía Volumen 65, (2009) 161-176. La concepción del Hombre de Friedrich Hayek. http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-43602009000100010/ vergaraestevez@gmail.com
[4] Ibidem.