miércoles, 8 de mayo de 2019

EL HOMBRE ÉTICO, PROBLEMAS, CRISIS DE VALORES Y DILEMAS ÉTICOS


EL HOMBRE ÉTICO, PROBLEMAS, CRISIS DE VALORES Y DILEMAS ÉTICOS
Escribe: Eudoro Terrones Negrete

INTRODUCCIÓN
Desde que el ser humano se agrupó en sociedades, tuvo necesidad de contar con normas, disposiciones, reglas, principios o valores que le permitan regular su conducta frente a los demás miembros de la comunidad.
El hombre tiene una antropine physei (naturaleza humana) y  un ethos (naturaleza moral).
El hombre, durante su existencia, realiza una serie de actos: simples, complejos, positivos, negativos, buenos, malos, correctos, incorrectos, justos, injustos, responsables, irresponsables, dignos, indignos, libres o por presión externa y que permiten calificar el tipo de conducta moral que le pertenece.
Cuando dichos actos se efectúan de manera repetida se convierten en "hábitos" y determina las actitudes o el carácter de la persona.
Hay conductas lícitas pero no éticas, como también hay conductas éticas que pueden ser ilícitas en el ordenamiento jurídico de una determinada sociedad. Hay personas morales, inmorales y amorales (sin moral).
En un mundo civilizado, con todos los goces de la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología y en un Estado de Derecho, el ser humano requiere vivir con una moral que lo oriente o guíe hacia la asimilación y el cultivo de sólidos valores para alcanzar el máximo bien para sí y para la colectividad.
Los seres humanos, por naturaleza, son seres imperfectos, pero perfectibles de su conducta, en la medida que usen adecuadamente sus facultades cognitivas: pensamiento, razón, órganos sensoriales, voluntad, imaginación, intuición, memoria, sensibilidad, sentimiento y emoción, según las normas sociales, morales, jurídicas, políticas y religiosas.
Si intentáramos saber ¿qué es la ética?, tendríamos que empezar diciendo que la ética es una disciplina de la filosofía que estudia la conducta moral del hombre.
La ética  es la moral pensada o la teoría de la moral de las personas; es la ciencia del deber ser y del deber hacer; es la rama de la filosofía que consiste en la reflexión general sobre las acciones morales del ser humano.
La ética estudia las normas, reglas, principios y valores morales que permiten regular el comportamiento del ser humano para el mejor cumplimiento de sus deberes y funciones en la familia, en el centro laboral, en la profesión, en sus relaciones con las demás personas y en la sociedad.
EL HOMBRE ES UN SER ÉTICO
La conciencia moral, la norma moral, el juicio moral,  el valor moral,  la  decisión ética, la razón, los sentidos, la libertad, la inteligencia, la memoria, la voluntad, la responsabilidad y la afectividad son  esenciales para el hombre y su vida civilizada, toda vez que permiten al hombre orientar, controlar, regular y perfeccionar su conducta frente a los demás miembros de la comunidad. Por eso es que se dice que el hombre es un “animal ético”.
El hombre ético, durante su existencia actúa de manera consciente, racional, libre, voluntaria y responsable. El hombre  elige y decide lo que más le conviene para el buen obrar y el buen vivir.
El hombre ético, en su vida de relación familiar, social, laboral y profesional, aplica una serie de valores éticos: veracidad, objetividad, responsabilidad, libertad, honestidad, lealtad, respeto, independencia de criterio, amor, humildad, altruismo, solidaridad, humildad, altruismo, cooperación, sensibilidad social y justicia.
El hombre ético tiene la capacidad suficiente para prever las consecuencias de sus propias acciones y decisiones éticas, para  analizar y explicar las causas de sus buenas y malas acciones,  formular juicios de valor sobre sus acciones y las acciones de sus semejantes.
El hombre ético tiene la capacidad de elegir o de rechazar determinados actos, de trazarse objetivos, fines y metas éticas en bien de sí y de su tierra natal.
El hombre ético usa la razón para discriminar, distinguir o diferenciar entre un acto bueno y otro malo, entre lo que es justo e injusto, entre lo que es digno e indigno, etc., en procura de una sociedad etocrática y de un país mejor.
PREGUNTAS SOBRE PROBLEMAS ÉTICOS
Los problemas que la Ética estudia e investiga pueden formularse, por ejemplo, en las preguntas siguientes:
¿Qué comportamiento es bueno o es malo?
¿Soy libre o no soy libre para realizar determinada acción?
¿Quién me obliga a realizar algo que va en contra de mi propia conciencia?
 ¿Por qué debo elegir esto y no lo otro?
¿Qué es lo que debo y qué es lo que no debo hacer?
 ¿Qué es lo que debo hacer para llegar a ser lo que me propongo ser?
¿De qué forma afectaría a los demás lo que yo decida?
¿Qué pasaría si todo el mundo hiciera una acción mala o injusta igual que yo?
¿Cómo me sentiría y cómo reaccionaría si mis semejantes cometieran actos de injusticia contra mi persona?
¿Es ético que en un Estado de Derecho los padres roben para que sus hijos puedan comer y vivir?
CRISIS DE VALORES

Las ocurrencias diarias de ciertas acciones que lindan con el delito en los poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y en las esferas de la sociedad civil, nos demuestran que estamos atravesando por una grave crisis de valores éticos.

En la actualidad se observa que algunos principios fundamentales, considerado antaño de carácter universal, han perdido vigencia como sistema de valores e inciden negativamente en las diferentes actividades que se desarrollan en la sociedad.

En todas las profesiones se habla ahora del déficit de principios y de valores morales. Y  en el campo del periodismo, se siente con mayor intensidad el vacío de una educación en valores, por causas que no necesariamente se encuentran en los periodistas, sino también en los propietarios y directores de los medios de comunicación, que lamentablemente en su mayoría no son periodistas.

No debe olvidarse que la ética es uno de los grandes retos del periodismo como profesión. Su adecuada aplicación diaria permitiría al público objetivo de cada medio de comunicación contar con informaciones y comentarios veraces, imparciales, responsables, honestos y transparentes.

El periodista ético sabe que tiene que cumplir sus funciones ceñido estrictamente a una serie de normas, principios, valores y leyes morales, en procura del  bienestar individual y colectivo.
  
Los pseudoperiodistas que se apartan de la ética no tardarán en transitar por las veredas de los violadores de la decencia, de la dignidad y de los derechos humanos. Sus prácticas cotidianas se traducirían en lo que se denomina «periodismo de chequera» y «periodismo sensacionalista» y pronto los encontraremos caminando presurosos por los tribunales de justicia y resistiéndose a ingresar a las cuatro paredes de la prisión para cumplir sus particulares condenas.

DILEMAS ÉTICOS 
 
Ryszard Kapuscinski, en su obra “Los cinco sentidos del periodista”, plantea que el periodismo trabaja con la materia más delicada del mundo: la gente, y por tanto “escribir periodismo es una actividad sumamente delicada. Hay que medir las palabras que usamos, porque cada una puede ser interpretada de manera viciosa por los enemigos de esa gente. Desde este punto de vista nuestro criterio ético debe basarse en el respeto a la integridad y la imagen del otro”.

Ser periodista es ser un profesional de la información y la comunicación con sólidos principios y valores éticos Esto exige al periodista actuar con veracidad, transparencia, imparcialidad, pluralismo, responsabilidad, lealtad, humildad, altruismo e integridad en el tratamiento de los hechos noticiosos, para que los actores sociales y usuarios de la información puedan utilizarlo en sus decisiones empresariales y en la solución de sus problemas con el éxito esperado.
 
Ejercer esta actividad tan delicada conlleva al periodista a vivir en un mar de dilemas éticos: decidir entre su vida personal o la de su familia; el trabajo individual o la obligación de informar con profesionalismo; manejar varias fuentes o  sólo una versión del hecho; manipular la información en  beneficio propio y de terceros o ser más objetivo posible; comprar información, engañar o no para acopiar datos informativos; escribir con respeto a la persona humana o utilizar palabras peyorativas; ganar dinero a raudales con programaciones sensacionalistas o vivir en una situación de estrechez o penuria económica.

Por todo lo expuesto, los que estudian periodismo o ciencias de la comunicación en las universidades del país y del extranjero, o quienes ejercen la profesión, deben ser personas con excelentes fundamentos éticos, deontológicos y axiológicos, que posibiliten a la ciudadanía a vivir en paz y en desarrollo material, espiritual y moral, con libertad y espíritu de justicia, nadando correctamente dentro de ese mar de dilemas éticos implícitos, pero, finalmente, pasando de la simple reflexión ética a la toma de acertadas decisiones éticas, de los deseos éticos a la ejemplar actitud ética.