domingo, 8 de marzo de 2015

JOSÉ MANUEL BERMÚDEZ, EL MULTIFACÉTICO INTELECTUAL

JOSÉ MANUEL BERMÚDEZ, EL MULTIFACÉTICO INTELECTUAL

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

José Manuel Bermúdez, nació en Tarma el 5 de enero de 1764. Fue uno de los grandes personajes de la cultura peruana, notable quechuista, miembro de la Sociedad Amantes del País y colaborador de la revista Mercurio peruano.

A los 12 años de edad viaja a Lima y estudia gramática en San Idelfonso. Más tarde continúa sus estudios en el Seminario Conciliar de Santo Toribio y llega a regentar cátedra por sus propios méritos intelectuales.

El 30 de marzo de 1757 ingresó al Colegio Real de San Martín de Lima, bajo la dirección de los Padres Jesuitas.

En 1759 defendió un acto público de artes, el mismo que lo dedicó a San Ignacio.

José Manuel Bermúdez, fue un multifacético intelectual tarmeño, que destacó como lingüista, escritor lírico, periodista, sacerdote, maestro defensor de la Iglesia Católica, cronista, polemista, literato, historiador, biógrafo de Santa Rosa de Lima, teólogo y orador sagrado.

En su condición de  gran conocedor de la lengua quechua compuso una gramática y elaboró un vocabulario, llegando a condenar el lamentable error de los conquistadores por haber pretendido extinguir esta lengua.

Desempeñó diversos cargos eclesiásticos, políticos y académicos. Fue cura de Huánuco, juez y vicario de su partido (1789-1803) llegando a permanecer en el cargo 16 años y seis meses. racionero del coro en Lima, defensor de legados y obras pías, examinador sinodal de Número.

También fue diputado por Tarma, juez de la diputación provincial de 1814 a 1820, y en 1821 miembro de la Junta pacificadora nombrado por el Virrey La Serna para la negociación con el general Don José de San Martín.

En 1762, en acto público se gradúa de doctor de Teología en la universidad Mayor de San Marcos.

José Manuel Bermúdez recibe el honroso cargo de medio racionero en el coro del cabildo de Lima (4/06/1803). Dos años después fija su residencia en esta ciudad y más tarde.

El 22 de febrero de 1805 asume el cargo de Canónigo Magistral de la Iglesia Metropolitana de Lima.  Y el 17 de junio de 1805 asume el cargo de secretario del cabildo.

“El siglo XIX fue fundamental para la estructuración actual del archivo, brillando valiosos capitulares, algunos de los cuales tuvieron una fecunda labor más allá de la secretaría capitular. Destacan los canónigos: José Manuel Bermúdez, quien encuadernó documentos, hizo un seguimiento de los miembros del Cabildo en el tiempo y realizó además anotaciones, facilitando la lectura de los volúmenes”[1]

En 1806 asciende a racionero y es nombrado secretario del cabildo hasta el año de 1814.

En 1812 es nombrado magistral y en 1819 canciller o cancelario de la universidad de San Marcos.

Como catedrático secunda a José Baquíjano y Carrillo (1783) en su candidatura al rectorado de la universidad de San Marcos.

El virrey Abascal lo nombra como miembro de la Junta Provincial para poner en práctica la Constitución política de Perú de 1812.

Bermúdez se distingue como orador sagrado y logra pronunciar las oraciones fúnebres en las exequias del obispo del Cuzco Gorrichategui en 1776, en la del general conde de la Unión en 1795, en las del arzobispo Larreguera en 1805 y en la del presidente de las cortes españolas de Cádiz, Vicente Morales y Duárez,  en 1812 y también un discurso sobre la falsa religión y las costumbres supersticiosas de los indios del Perú.

OBRAS PUBLICADAS

José Manuel Bermúdez publicó las obras siguientes: Oración fúnebre en las del Ilustrísimo Señor Don Agustín de Gorrichátegui, dignísimo obispo de la Santa Iglesia del Cuzco  (1776), Discurso sobre la utilidad e importancia de la lengua general del Perú (1793),  Fama póstuma del Excelentísimo e Ilustrísimo Señor Doctor Don Juan Domingo González de la Reguera (1805), Oración fúnebre del señor don Vicente Morales Duárez (1812), Breve noticia de la vida y virtudes de la señora doña Catalina de Iturgoyen Amasa y Lisperguer, condesa de la Vega del Ren (1821), Vida de Santa Rosa de Lima (1827), Vida de de la gloriosa Virgen dominicana Santa Rosa de Santa María (1827).

Asimismo es autor de las obras: Los anales de la catedral de Lima 1534-1824 (1833), Sermones y oraciones fúnebres, Gramática y Vocabulario, Oraciones y Confesionario, en quechua y castellano.

Escribió un opúsculo muy  elogiado por su abierta defensa de la Bula de Pío VI, sobre diezmos y rentas.

ANALES SOBRE LA CATEDRAL DE LIMA

“Este libro, cuyo manuscrito original se conserva en la Biblioteca de Lima, es la historia más completa y auténtica de la Catedral Limense durante la época colonial. Los actos todos de los diecisiete arzobispos españoles que tuvo la capital del virreinato, desde los días de Pizarro hasta el advenimiento del Generalísimo San Martín, están relatados con llaneza de estilo y minuciosidad por el autor” se lee en el prólogo de la obra (Lima, julio de 1903)[2]

En la introducción de Anales sobre la Catedral de Lima, José Manuel Bermúdez manifiesta: “Aunque la Santa Iglesia de Lima no ha perdido su antiguo esplendor, con todo, algo ha experimentado de las injurias del tiempo, por lo que se ha pensado en hacer revivir sus antiguas laudables costumbres para que pueda recobrar sus pasadas glorias, lo que, no puede ejecutarse con más acierto que haciendo, como nos proponemos, un compendioso relato cronológico de lo que ha sido desde sus principios”.

LAS COVACHUELAS

Según los "Anales de la Catedral de Lima: 1534-1824", de José Manuel Bermúdez, las covachuelas fueron unas excavaciones hechas bajo el cementerio de la iglesia, la Catedral, separadas por muros techados de madera y cubiertas por encima de ladrillo, que tenían la finalidad de proporcionar la venta de sus mercancías a los llamados mercachifles. Pero como el comercio seguía creciendo y aquellas primeras 15 covachuelas eran muy pequeñas, en el año de 1756 se procedió a reedificarlas y extenderlas. En 1767 se construyeron seis covachuelas más y entre 1784 y 1792 se edificaron otras nueve”[3]

”Las 30 covachuelas de la Catedral de Lima funcionaron hasta el año de 1871, en que fueron demolidas para dar paso a los trabajos de remodelación de la Catedral. Si muy bien los mercachifles se vieron forzados a volver a la calle, al sacarlos de la Catedral se le hizo un favor a la ciudad ya que las covachuelas aquellas eran un atentado contra la arquitectura del principal templo de Lima. Pero las covachuelas aquellas, a pesar de ser demolidas, dejaron su recuerdo en la ciudad de Lima ya que la calle donde está ubicada la Catedral de Lima, que antiguamente se llamó Gradas de la Catedral, pasó a llamarse calle de las Covachuelas, conservando ese nombre el año de 1861, cuando se adoptó la actual nomenclatura que tienen las calles de Lima”[4]

En 1822  José Manuel Bermúdez desempeñó la alta dignidad de Chantre  en el Coro de Lima. Fallece en la ciudad de Lima en 1830, a la edad de 66 años.









[1] http://www.arzobispadodelima.org/iglesias/catedral/archivo.htm.
[2]  http://www.comunidadandina.org/bda/docs/PE-CA-0006.pdf.
[3]  http://www.peruan-ita.org/personaggi/dario/los_mercachifles.htm.
[4] http://www.peruan-ita.org/personaggi/dario/los_mercachifles.htm.