domingo, 8 de marzo de 2015

TEORÍA DEL CONSTRUCTIVISMO PEDAGÓGICO


TEORÍA DEL CONSTRUCTIVISMO PEDAGÓGICO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete
           
«El Constructivismo Pedagógico es un movimiento que se opone a concebir el aprendizaje receptivo, mecánico y pasivo, considerándola más bien como una actividad educativa organizadora compleja del alumno y que elabora sus nuevos conocimientos, a partir de revisiones, selecciones, transformaciones y reestructuraciones de sus antiguos conocimientos pertinentes, en cooperación con el maestro y sus compañeros» explica Mavilo Calero Pérez en su obra «Constructivismo: Un reto de innovación pedagógica» (Lima, 1997:33)

Mario Bunge distingue varios tipos de constructivismo. El Constructivismo ontológico, teoría que sostiene que el mundo es una construcción mental de los individuos. El constructivismo matemático que admite que las reglas matemáticas son construcciones realizadas por la mente humana. El constructivismo conceptualista que fundamenta que los conceptos, ideas y pensamientos son construcciones personales. El constructivismo psicológico que sostiene que los conocimientos se generan mediante construcciones internas del individuo.

Oswaldo Orellana Manrique, en su obra «Vigotsky y el constructivismo» (Lima, 1996) considera dentro del constructivismo pedagógico las siguientes teorías psicopedagógicas:
- Teoría sociocultural (Vigotsky).
- Teoría del Desarrollo Cognitivo (Piaget).
- Teoría del Aprendizaje Significativo (D. Ausubel).
- Teoría del Aprendizaje por Descubrimiento (J. Bruner)
- Teoría de la Psicodidáctica (R. Titone).
- Teoría de las Inteligencias Múltiples (H. Gardner).
- Teoría de los Mapas Conceptuales (Novak).
- Teoría del Enriquecimiento Instrumental (R. Feuerstein).

Se adscriben en el constructivismo María Montessori, quien al inicio del siglo XX sentenció: «el niño no es un adulto pequeño, al que falta información o aprendizaje, es una persona en desarrollo, cualitativamente diferente en afecto y pensamiento y como tal hay que tratarlos». También, John Dewey, Decroly y Claparede, quienes afirmaban: «sólo haciendo y experimentando es que el niño aprende; es desde su propia actividad vital como el niño se desarrolla; partiendo de sus intereses y necesidades es como el niño se auto-construye y se convierte en protagonista y eje de todo proceso educativo».

John Dewey llegó a decir: «La educación no es algo que deba inculcarse desde afuera al niño, sino...consiste en el desarrollo de dones que todo ser humano trae consigo al nacer»,

Para la teoría constructivista o interaccionista el desarrollo mental del educando radica en una interacción permanente entre los factores internos y externos. Las estructuras mentales de un sujeto son progresivamente construidas por el sujeto en el curso de sus actividades en el medio. Es el proceso por el cual el educando desarrolla su propia inteligencia y su propio conocimiento, para adaptarse. Esta teoría se esfuerza por integrar los conceptos: profesor enseñante-alumno aprendiz y saber algo más de su interacción. Cada alumno construye su aprendizaje en forma activa, de acuerdo a sus interacciones significativas. El niño aprende haciendo, experimentando, de acuerdo a su propia actividad vital.

Se puede concluir, en líneas generales, que el constructivismo pedagógico es una pedagogía centrada en el educando de acuerdo a sus intereses, necesidades y experiencias; es una pedagogía diferenciada, que reconoce las diferencias individuales, culturales y linguísticas del sujeto de la educación, de ahí es que se concibe que los niños no aprenden de la misma manera, ni con el mismo ritmo o intensidad; es una pedagogía de soporte, en cuanto la enseñanza asiste y apoya el aprendizaje del sujeto; y es una pedagogía integralista en tanto atiende el desarrollo pleno del educando (cognoscitivo, afectivo y motriz) y su formación en valores humanos.

Para el constructivismo pedagógico el verdadero aprendizaje humano es una construcción de cada quien y que logra modificar su estructura mental. El aprendizaje humano es siempre una construcción interior y que es necesario estimular a los educandos en sus esfuerzos por construir sus propios puntos de vista sobre el mundo que les rodea.

Esta moderna teoría pedagógica tiene una serie de bondades en el campo educativo:
  • Permite que el profesor, como prerrequisito de su quehacer educativo conozca los conocimientos previos de sus alumnos;
  • Genera nuevas preguntas, en tanto no hay ningún conocimiento acabado;
  • Considera al alumno partícipe del proceso de enseñanza desde la planeación de las actividades;
  • Incorpora el juego-actividad básica del niño, como un medio facilitador del aprendizaje;
  • Planea contenidos significativos y funcionales para los educandos, de acuerdo a sus intereses, necesidades y expectativas;
  • Adecua las metodologías de enseñanza al nivel de desarrollo de los alumnos, en tanto cada uno tiene su propio ritmo y estilo de aprendizaje;
  • Fomenta la actividad mental del educando para que establezca relaciones entre los nuevos contenidos y los conocimientos previos, valiéndose de debates, polémicas, solución de problemas, etc.;
  • Promueve la libre expresión del educando, exento de presiones, implosiones, coacciones y temores a equivocarse;
  • Posibilita la adquisición de destrezas relacionadas con el aprender a aprender y que permiten al alumno ser más autónomos en sus aprendizajes;
  • Fomenta actitudes motivadores para mantener y acentuar el interés del alumno; estimula el auto-concepto y la autoestima en relación a los aprendizajes que se le propone al alumno;
  • Fomenta la realización de trabajos grupales para afianzar el aprendizaje con las interacciones;
  • Ayuda al alumno a que utilice lo que sabe sobre un determinado tema, asunto o problema;
  • Permite confrontar las ideas que sobre el tema tiene el alumno, con los nuevos conceptos que se trata de enseñar;
  • Reconoce al alumno como individuo y como ser social;
  • Considera al profesor como guía y orientador del aprendizaje de los alumnos;
  • Fomenta el trabajo educativo en forma crítica, creadora y cooperativamente.

Una serie de investigaciones efectuadas por diversos autores  sobre el comportamiento humano y el ciclo vital del desarrollo del niño dieron nacimiento a este moderno modelo educativo.  Cabe mencionar las siguientes: las de Jean Piaget en 1930, en Suiza;  Lev Vigotsky, en 1934, en la Unión Soviética y Arnold Gessell, en 1948, en los Estados Unidos de Norteamérica.

En el Perú, este modelo fue rescatado con la aplicación de la Reforma Educativa, en tiempos del gobierno militar del General Don Juan Velasco Alvarado.

Mavilo Calero Pérez (1997:126-132), manifiesta que el constructivismo para el logro de sus propósitos pedagógicos requiere articular un conjunto de factores, a fin de vencer las limitaciones o dificultades que impiden traducir en realidades los nuevos enfoques educativos, en función a la realidad de la comunidad.
           
Indica Calero Pérez que pasar del ser al debe ser pedagógico, de la escuela tradicional al constructivismo, requiere:
1. Articular niveles educativos.
2. Articular teoría y práctica constructivista.
3. Articular escuela y comunidad.
4. Articular lo técnico pedagógico y administrativo.
5. Articular realidad y propuesta.
6. Articular educación y trabajo.
7. Articular lo lógico y psicológico al sistema enseñanza-aprendizaje.
8. Articular lo intelectual, afectivo, motriz y espiritual del estudiante.
9. Articular experiencias previas y nuevas experiencias.
10. Articular lo escolarizado con lo no escolarizado.